Otro elemento derivado venezolano que ingresa en los hogares de las colonias es
el Nacimiento. La iconografía del pesebre en la mayoría de las culturas europeas
está reservada a la bidimensionalidad de los lienzos y grabados, pero aquí,
húngaros, polacos, italianos, portugueses, alemanes, entre otros; se consagran a
la elaboración de nacimientos tridimensionales, tal como se hace en Venezuela,
desde los tiempos coloniales, con aportes propios de sus culturas de origen
(toda una iconografía enriquecida con muñecos de diversas indumentaria, ángeles
en cerámica y tallas diversas de Italia y Alemania).
Así como en el pasado, sobre una hoja de plátano u bijao que sirviera de asiento
a la masa de maíz de la hallaca, se encontraron los sabores del viejo y nuevo
mundo, y la cadencia española, a su vez heredada de la musicalidad mora se unió
al ritmo africano en parrandas, aguinaldos y gaitas, hoy sobre los montículos de
papel y aserrín de los nacimientos que representan en miniatura el
acontecimiento que inició la cristiandad, convergen también las varias culturas
que han ido cimentando con mayor o menor permanencia en el devenir del país, la
cultura propia de la Venezuela contemporánea.
El Pesebre
El pesebre venezolano tiene su origen en las tradiciones españolas traídas al
nuevo mundo por los colonizadores, los indígenas y esclavos africanos en su
condición "no cristiana" no aportaron significación alguna a estas fiestas salvo
la influencia aportada a la parte gastronómica de los festejos de navidad.
Recibimos a través de la colonización española la esencia de la del culto al
Nacimiento de Cristo, del Niño Jesús, esencia a la que se fueron añadiendo las
reinterpretaciones que ahora caracterizan la navidad latinoamericana. Su esencia
ha permanecido incólume ante los cambios generalizados sufridos por la cultura
navideña.
El pesebre lo encontramos en todo el mundo cristiano su origen esta en Italia y
pasó a América a través de España.
La regionalidad de nuestra cultura aportó al pesebre no sólo sus elementos
materiales en los que se resolvía la fe colectiva y la individual, sino también
el comportamiento ritual y festivo que los procesos de transculturación fueron
diseñando hasta hacerlos característicos de cada zona. El venezolano de nuestros
días no ha renunciado a la costumbre de «poner el pesebre», incorporándole como
compañeros del escenario navideño el arbolito y otros adornos de más reciente
introducción. Esto último particularmente en el entorno urbano, en donde se
depende cada vez más de la industrialización de la navidad. En el ámbito rural y
en el menos urbanizado, aún se dispone de espacio y tiempo suficientes para que
la tradición del pesebre se explaye en toda su dimensión creativa.
Nacimientos Vivientes
Acerca de los nacimientos vivientes que desde la época de la colonia se fueron
arraigando como una costumbre de gran poder de convocación entre el colectivo
criollo. Tal costumbre de representar el Pesebre con actores se difundió
rápidamente por todo el territorio venezolano y, especialmente en la región de
los Andes adquirió importancia y vistosidad. En Caracas y otras ciudades
principales, tal vez la tradición haya perdido fuerza, pero gracias a las
sucesivas migraciones de la provincia hacia estas ciudades y la capital, ha
recobrado fuerza y, en medio del modernismo urbano de las últimas décadas,
sobrevive en algunas comunidades populares de Caracas, como La Pastora.
En la tradicional parroquia cosida a la falda del cerro del Ávila, en los días
cercanos al 6 de enero de cada año, se lleva a cabo el Nacimiento Viviente del
Camino de los Españoles, una hermosísima representación circunscrita al
misterioso escenario de la antigua ruta hacia la Guaira. Allí también ha
operado, con el paso del tiempo, el inevitable mestizaje cultural y al primer
piso echado por la emigración española han sucedido los otros aportados por
varias generaciones de origen portugués y la más reciente oleada de antillanos
anglófonos y francófonos.
Nacimiento del Niño Dios
En todas las casas de Venezuela se celebra a partir de las 12 de la noche del
24 de diciembre, el
nacimiento del Niño Dios, destapando el niño en el Pesebre y haciéndose
ofrendas, que van desde cantos hasta rezos. Se hace una gran cena familiar. En Curiepe, Estado Miranda se celebra la Entrada del Niño Jesús.
Ahicher Rodríguez
Maracaibo, Zulia, Venezuela
22 septiembre 2007
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