Hermanos,
La Navidad es la época más linda y esperada del calendario. Significa
reunión de familias, de padres e hijos, de Hermanos, parientes y amigos. Época
de cavilar sobre nuestros aciertos y desaciertos, nuestros
Sueños, esperanzas y logros. La música de Navidad alcanza las cuerdas más
sensibles de nuestro corazón.
Y lo hacen vibrar con alegría. Es época de recordar que todos formamos parte
de un todo, que todos somos hermanos y estamos unidos por lazos invisibles. No
somos seres aislados, todo lo que hacemos tiene efecto en los demás.
Aprovechemos esta Navidad para perdonar a todos aquellos que nos ofendieron
de palabra y de obra. Empecemos el Año Nuevo con el corazón aligerado
por el perdón y enriquecido por el Amor. Compartamos nuestra alegría y nuestra
mesa con alguien que esté solo, que no tenga familia o que se sienta triste.
Ese invitado representará la figura de Cristo. Y así podremos recibir la
bendición de un Nuevo Año 2004. Felíz Navidad, hermanos.
Les desea sinceramente, Marissa Tamayo.
Diciembre 22, 2003.