El cumpleañero de Navidad.
En una ocasión un rey llamó a sus servidores
y los envió a invitar a todos sus súbditos a una fiesta que iba a organizar
para celebrar el cumpleaños de su hijo, su único hijo.
Sus empleados fueron a todos los rincones del
reino invitando a todos los pobladores, no sin antes insistir en que la
fiesta estaría muy surtida de bebidas y comidas. Se habían escogido los
mejores vinos y las más sofisticadas carnes.
El día de la fiesta los invitados empezaron a
llegar con sus mejores galas, en los carruajes más sofisticados y las joyas
más preciosos. Todos llevaban regalos envueltos en lindos papeles.
La mesa principal estaba servida y ahí estaba
el Rey y su hijo, contentos de ver tal concurrencia.
De pronto los convidados empezaron a
intercambiarse los regalos entre ellos, se abrazaban, se besaban y se
deseaban parabienes entre sí, pero al cumpleañero no le entregaban nada, ni
un regalo, ni un abrazo, ni una palabra.
Al ver el Rey que el homenajeado estaba
siendo olvidado mandó a sacar a todos los invitados de aquel banquete y
envió a sus mensajeros a que invitaran a la fiesta a todos aquellos que
trajeran algo para el cumpleañero.
Así sucedió y todos los que trajeron algún
regalo para el cumpleañero disfrutaron del banquete en compañía de Rey y su
hijo.
Preguntas para comentar:
¿Qué celebramos en Navidad?
¿Quién es el cumpleañero de
la Navidad?
¿Qué regalo le vas a
entregar al cumpleañero?
¿Has asistido a alguna
celebración navideña donde el nombre de hijo de Dios ha sido olvidado por
los asistentes?
¿Creés que debemos de
recordar en la fiesta o cena donde estemos en Navidad que el cumpleañero es
el hijo de Dios y que algo debemos de entregarle como regalo?
¿Creés que esto te puede
dar pena decirlo en la fiesta de tú casa o con tus amigos?
Enviado por
rsoton@hotmail.com
el 9 de diciembre de 2008