Fernando Silva
dirige el hospital de niños en Managua.
En vísperas de
Navidad, se quedó trabajando hasta muy tarde. Ya estaban sonando los cohetes,
y empezaban los fuegos artificiales a iluminar el cielo, cuando Fernando
decidió marcharse. En su casa lo esperaban para festejar.
Hizo una
última recorrida por las salas, viendo si todo queda en orden, y en eso estaba
cuando sintió que unos pasos lo seguían. Unos pasos de algodón; se volvió y
descubrió que uno de los enfermitos le andaba atrás. En la penumbra lo
reconoció. Era un niño que estaba solo. Fernando reconoció su cara ya marcada
por la muerte y esos ojos que pedían disculpas o quizá pedían permiso.
(cc)
1998-2009 CIVILA.com - Ciudades Virtuales Latinas - y Educar.org
Coordinación y Responsables: Nidia Cobiella y Carlos Miranda - Ver Créditos. Iconos por Yahir Vite