En el Paraguay las personas son muy católicas, en todos o casi todos los hogares se hace un pesebre bien decorado con elementos de la
naturaleza.
La flor típica utilizada para perfumar el pesebre es la flor del cocotero, que tiene una fragancia muy
dulce.
Los niños recorren las casas para visitar los pesebres, repitiendo así aquel júbilo de los pastores que querían ver al niño Jesús.
Los Reyes Magos también son recordados guardándose las tradiciones de ofrecer juguetes a los niños el día 6 de enero de mañana temprano.
Aquí en Paraguay a principios de diciembre, incluso antes de que
termine noviembre, ya se ven calles y negocios adornados con motivos
navideños, en especial los centros comerciales que visten sus mejores galas.
Luego de la Fiesta de la Patrona, que es el 8 de diciembre, se da
inicio a la "Navidad en Familia", que es la novena de preparación para la
Noche Buena.
En la Noche Buena las familias van a la Misa del Gallo y luego
comparten en la mesa familiar de la cena preparada con comidas y bebidas
típicas, donde no puede faltar la sopa paraguaya, el chipa guasu (a base de
choclo) y el refrescante clerico hecho con frutas de estación, vino tinto y
abundante hielo con un poco de azúcar al gusto. Los niños visitan los
pesebres del barrio y cantan villancicos y en agradecimiento los dueños de
las casas les dan golosinas y refrescos, cosa que se repite la mañana del
25. Así como la visita a los vecinos y familiares y se comparten peñas entre
amigos. Es una fiesta que se celebra con toda la familia, ya que por lo
general las personas viajan a la casa de los familiares en el interior del
país o viceversa.
Los jóvenes pasan la medianoche del 24 en casa de sus padres y por lo
general se quedan a compartir con la familia, aunque algunos salen a bailar
luego de la cena.
El 31 es lo mismo, sólo que es más la cantidad de jóvenes y no tan
jóvenes que salen a bailar recibiendo al nuevo año.
Se me olvidaba comentar que aquí en Paraguay se está llevando una
"lucha" para sacar de las casas paraguayas al Papá Noel, porque somos un
país con un clima tropical y como que Papá Noel se moriría de calor al
llegar. Por eso un grupo de personas encabezados por la profesora y
folklorista Rosalba Denis dió inicio a la campaña del Karai Bosá o Señor de
la Bolsa, quien, según cuenta la leyenda, tenía como costumbre llevar niños
pequeños, pero que ahora Dios para su redención le encomendó que en la Noche
Buena y en la mañana de Navidad deje regalitos a los niños buenos. El Señor
de la Bolsa va vestido de forma típica. La idea al principio no fue muy
aceptada, pero ya hay personas que lo van acogiendo y lo harán parte la
Navidad.